Inicio » Actualidad » “Lograr ser comprendido por la sociedad es fundamental si se quiere conseguir vehicular correctamente un mensaje importante”

“Lograr ser comprendido por la sociedad es fundamental si se quiere conseguir vehicular correctamente un mensaje importante”

Verónica Villa, Nápoles

“Human (P)Rights” es una muestra fotográfica que se propone un claro objetivo:  describir y narrar, al mismo tiempo, la injusta negación de la libertad de ser uno mismo, que ha sido y es aún hoy día casi impuesta a las personas de la comunidad LGBT, así como la determinación que estas personas despliegan, de forma cotidiana, para reivindicarla. Una libertad que, por fortuna, viene ya siendo reclamada también por las personas heterosexuales; cansadas, asimismo, de vivir una realidad que discrimina con dureza a las personas solo en virtud de su orientación sexual o de la propia identidad de género; por ser “diferentes” a lo que “normalmente” reconoce la sociedad.
De este hecho nace, precisamente, el título de la muestra, con la palabra “Human” que quiere subrayar cómo esta lucha no debe referirse solo a las personas homosexuales y/ o transexuales, sino también a las personas heterosexuales.

“Human (P)Rights”, por tanto, pretende decir basta a la homotransfobia, al prejuicio, a la discriminación y a la exclusión social, así como a la marginación a la que nuestra cultura y la socialización nos someten desde los primeros instantes de nuestra vida. Y quiere hacerlo a través de los rostros de quienes toman parte cada día en esta absurda, pero muy necesaria lucha, combatiendo y dando la cara.

Pero este es un proyecto que va más allá de la mera muestra fotográfica itinerante. Ya no solamente en Italia, de donde es originario su autor, sino en cualquier lugar del mundo donde estén dispuestos a albergar una filosofía de inserción social carente de exclusión por razón de la orientación sexual de cada individuo, iniciando desde una base educacional respetuosa y tolerante en los centros educativos. Llevando las fotografías más allá de las salas de arte; a los núcleos donde se forman nuestros jóvenes, para convertir el arte de la fotografía en una herramienta formativa que permita empezar a cambiar actitudes y conductas sociales desde la base.

Marco Tancredi, sociólogo y fotógrafo por vocación a partes iguales, sueña desde hace años con la idea de formar a los jóvenes de distintos lugares del mundo, a través de su fotografía social, en la importancia de la tolerancia y la no discriminación para alcanzar la idea de una sociedad más pacífica e igualitaria.

Marco Tancredi nace en Potenza el 23 de julio de 1986. Después de haberse graduado en Ciencias emprende los estudios universitarios de Sociología en la Universidad de Nápoles, ciudad en la que vivió y trabajó durante 10 años. Ha sido publicista en un diario On-Line y se ha especializado en paisajismo y reportaje fotográfico, pero divide su tiempo entre la fotografía, su trabajo como educador y el voluntariado.

Resultó muy significativa para él su labor en una cooperativa social que opera principalmente en territorio napolitano. Durante este periodo llevó a cabo, al mismo tiempo, tareas de investigación durante cuatro años, las cuales le permitieron escribir su Tesis Doctoral en Política Social y del Territorio titulada: “La marginalidad urbana y social en Nápoles en referencia a las personas transexuales”. Una experiencia que le marcó profundamente y que constituyó, desde aquel momento, la base de su solidaridad en la batalla por los derechos civiles.

Y en territorio napolitano; tan cargado siempre de Historia y de historias eminentemente emocionales, nos volvemos a encontrar con él, días antes de viajar por segundo año consecutivo a Tenerife, para presentar “Human (P)Rights”, en esta ocasión, en la prestigiosa Sala Mac de la capital santacrucera.

¿Quién es Marco Tancredi según Marco Tancredi?

De desde que he empezado a viajar con mi proyecto fotográfico Human (P)Rights, con una importante carga social, me he dado cuenta de que los visitantes a la muestra utilizan el calificativo de artista. No es que a mí no me guste esta palabra, pero continúo prefiriendo el término PERSONA. No porque tenga reservas hacia la categoría de los artistas, sino más bien porque albergo el temor de que pueda perder fuerza el mensaje que trato de enviar a los visitantes o a quienes puedan seguir este u otros de mis proyectos artísticos.
No busco una separación entre la persona que soy y aquellos que se acercan a mis fotografías. Quiero el público se sienta más cercano a mí y a aquello que trato de decirles, de modo que mi mensaje adquiera más fuerza.

¿Cuánto hay del Marco Sociólogo en el Marco Fotógrafo y viceversa?

Todo lo que muestro en mis fotografías tiene que ver con el sociólogo que hay en mí y, probablemente el sociólogo que hay en mí influye, a su vez, en el Marco fotógrafo.  Pienso que son dos sensibilidades importantes que inician a fundirse, afectándose recíprocamente. Sensibilidades estas de las que estoy muy orgulloso, puesto que las he cultivado y madurado en mi piel, con las experiencias laborales y, sobre todo, de una vida de trabajo de campo en primera persona en el transcurso de mis años de estudio en contacto con distintas problemáticas sociales.

¿Por qué has sentido la necesidad de crear un proyecto como Human (P)Rights?

Desde hace varios años vengo desarrollando un periodo de aprendizaje que pienso me haya cambiado la vida para mejor. Nunca me ha gustado caminar por la calle apuntando con la mirada a una sola dirección; hacia abajo o hacia el cielo. Me ha gustado siempre mirar a mi alrededor, probando a escudriñar las diferentes realidades que nos circundan, sobre todo aquellas realidades que se adentran en el terreno de las problemáticas sociales.
Interceptar una mirada, un gesto sospechoso, pero también un gesto de cariño es algo que me enriquece mucho. Durante aquel aprendizaje al que he hecho referencia anteriormente, llevé a cabo durante un tiempo una experiencia de acercamiento en un centro de escucha para personas transexuales en Nápoles, relacionado con un precioso proyecto titulado ‘Otros Lugares’.

También he desarrollado distintos trabajos de campo en horario postmeridiano y nocturno, siempre en Nápoles, en el ámbito de los distintos circuitos de la prostitución femenina, masculina, trans e infantil.  Las realidades con las que he estado en contacto me han dado muchos estímulos para la reflexión que no he sido capaz de ignorar. He conocido y visto en primera persona los efectos que la discriminación y la violencia tienen sobre quien las padece, sea a nivel físico o psicológico y he sentido la fuerte necesidad de probar a hacer algo; aportar mi pequeño grano de arena, para intentar parar todo eso. De este modo, después de algunos años de militancia en el campo de las problemáticas ligadas a la comunidad LGBT y en contacto directo con el mundo de las asociaciones que sostienen a este colectivo, he creado este bonito proyecto en el puedo decir que soy conocedor de prácticamente todas las realidades inherentes a las personas que se muestran en las fotografías. Tengo la firme intención de que estas personas sean conscientes de formar parte de algo que en esta sociedad ‘enferma’ trata de ser motor de un cambio positivo para todos.

¿Cuántas ventajas crees que puede ofrecer la fotografía respecto a otros medios para educar a través del arte?

Una sola, enorme y fundamental ventaja. Cuando se habla de personas homosexuales no es raro ver reacciones de asco, como si fueran personas abyectas o enfermas. Recientemente, el pasado mayo de 2017, he llevado Human (P)Rights a mi pequeña ciudad de origen: Potenza, capital de la Región de la Basilicata. Ha sido un experimento difícil de concretar en cuanto me supuso más de un año de trámites el lograr exponer allí; en un lugar donde el prejuicio y el estereotipo sobre este tema es muy elevado. Sin embargo, debo decir que ha ido muy bien.
Las personas se han acercado al proyecto con mucha discreción; algunas con cierto escepticismo, eso sí. Pero han salido de la sala con algo de más. A menudo los visitantes me dicen que mi proyecto logra, en cierta medida, cambiar la visión sobre algo de lo que habitualmente no se sabe nada o muy poco, pero que todos maldicen. Y esto me empuja a continuar.

Recuerdo que en mis principios me vi catapultado hacia un mundo que no conocía y del que todavía conozco poco. En su momento me asusté bastante.

Ahora veo Human (P)Rights con una perspectiva de futuro. Está iniciando a educar a sus visitantes, pero también a su autor. Cada vez que expongo aprendo cosas nuevas hasta el punto de que siempre digo que Human (P)Rights es un proyecto vivo que ya no depende de su autor. Tengo que admitir que ahora soy yo quien corro detrás del proyecto. Pero creedme, es una bonita carrera.

¿Cuál es la ventaja por lo tanto? Qué ofrece un modo mucho más suave de acercarse a una realidad que demasiado a menudo se compone de violencia, de discriminación y de prejuicio pero que otras muchas veces, por suerte, se compone de amor.

Human (P)Rights no impone una visión, sino que muestra una realidad y son los visitantes los que deben establecer su propia visión. Por este motivo, no me gusta insertar una leyenda bajo las fotografías. Una realidad tan importante no puedes inocularla en las personas. La deben sentir y querer ver. Me basta con darles solamente ciertos estímulos a la reflexión.

¿En qué medida es importante para ti como artista y como ser humano sentirte socialmente comprendido? ¿Con Human (P)Rights te has sentido profesional y personalmente comprendido?

Lograr ser comprendido por la sociedad es fundamental si se quiere conseguir vehicular correctamente un mensaje importante. Pero, como para la mayor parte de las conquistas en este mundo, también la comprensión es una meta que se alcanza al final de un largo y tortuoso recorrido de crecimiento, ya sea este personal o profesional. Confieso que cuando inicié a compartir algunas de mis fotografías de contenido social y a atribuir a estas fotografías ciertos pensamientos o reflexiones, no siempre fui tomado en serio. Sobre todo por las personas más cercanas a mí. Mandar un mensaje a través una fotografía; hacerse ver como un profesional de la fotografía con valor social, requiere de mucha determinación y mucho tiempo. No pienso absolutamente que mi recorrido haya llegado a su término. Soy muy joven, profesionalmente hablando, y sé que todavía tengo mucho camino por recorrer. Pero he notado un gran cambio con respecto a mis primeros pasos. Ahora las personas han aprendido a conocerme y a conocer un poquito mi historia. Y esto les sirve para tomar conciencia real la unión tan fuerte y leal que hay entre mis fotografías, mis mensajes y yo.

Creo de veras en el poder de la imagen. Y poco importa si tienes el mejor equipamiento o si eres un gran experto técnico de la fotografía. Si tienes un corazón lo suficientemente grande como para acoger las cosas hermosas y, sobre todo, si tienes el corazón y los ojos lo bastante fuertes como para querer ver y sujetar el peso de las problemáticas que existen siempre a nuestro alrededor, aunque estas no quieran dejarse ver, entonces esto vencerá sobre todo y tendrás mucho de decir.

Has declarado que no quieres indicar al público cómo deben acercarse a tu fotografía, pero que tampoco permitirás que nadie te diga qué es y qué no es arte fotográfico…

No. Yo nunca me permitiría decir qué es y qué no es arte, absolutamente. Las personas ven el arte dónde creen que lo hay, y yo no soy nadie para indicarles el camino. También porque es un mundo -y lo repito- que no conozco lo suficientemente bien.

En cuanto a mis fotografías pienso que cada fotógrafo social, tal y como me gusta definirme, liga cada una de sus imágenes a una fuerte emoción personal que luego tiene el placer de compartir con los demás. Sin embargo, cuando se meten en conjunto muchas fotos, como en el caso de Human (P)Rights, me resulta difícil atribuir un mensaje a cada imagen. Pero encuentro, sin embargo, que es como si todas las fotografías hablasen por una sola; como si unieran sus voces para crear una sola voz más fuerte. Una de aquellas voces que tienes que escuchar al fin por fuerza.
Como sociólogo, ¿qué diferencias y similitudes encuentras entre Italia y España en la convivencia social con el colectivo LGBT?

Llevé mi proyecto de sensibilización hacia la comunidad LGBT a España el pasado mes de diciembre por primera vez. Recuerdo que tuve dudas sobre su éxito porque en Italia es común pensar que en España las personas homosexuales viven tranquilas y sin problemas; que allí se ha conseguido distar en mucha mayor medida de los prejuicios y que, por lo tanto, un proyecto como el mío pudiera no interesar. En cambio, con gran placer y cierto estupor pude observar que hubo una gran participación en los debates organizados durante el período de la muestra y, en contacto directo con la colectividad, pude notar que ciertamente en España se han liberado en mayor medida de los prejuicios y que la homosexualidad está más ‘normalizada’ con respecto a Italia, pero que la discriminación no ha abandonado completamente muchos lugares y que, por ello, existe aún una necesidad de sensibilización.

¿Por qué has dicho sí a Human (P)rights en Tenerife una vez más? ¿Qué fascinación tiene para ti una isla como la nuestra personal y profesionalmente?

Como he dicho, pienso que en Tenerife el capítulo discriminación no está completamente cerrado y me agradaría poder profundizar. Con el tiempo, me gustaría también poder importar ciertos aspectos de la experiencia canaria aquí en Italia. Y debo decir que ya estoy probando. Recuerdo que una de las cosas que más me impresionó durante las muestras de Santa Cruz y Puerto del Cruz fue la participación de los más pequeños y la normalidad con la que los padres llevaron a sus hijos a ver la exposición y les explicaron el porqué de la muestra.

Este es un recuerdo siempre vivo dentro de mí. Por ello estoy seguro de que también en Italia se puede trabajar y espero lograr vencer pronto la resistencia de los padres a llevar mi proyecto a las escuelas. Estamos acostumbrados a pensar que debemos proteger a nuestros hijos del mundo externo y sólo les damos libre acceso a los contenidos que creemos sean más idóneos, mientras que a menudo los excluimos de algunos que son verdaderamente importantes. Educarlos en las ‘diferencias’ no es algo erróneo y debería ser prioritario para construir un mundo más tolerante. Deberían plantearse que nadie nace homófobo. Entonces, ¿por qué privarlos del conocimiento?

¿Qué hay más allá de Human (P)Rights? ¿Con qué sueña Marco Tancredi y hacia dónde dirige su mirada futura?

Human (P)Rights representa para mí un mundo entero y siempre me roba mucho tiempo, por suerte. Sin embargo, siento la necesidad de contar muchas otras cosas y estoy trabajando para que nuevos proyectos vean la luz. Soy experto en paisajismo y reportaje y uno de mis sueños siempre ha sido el poder contribuir al redescubrimiento de un territorio. He vivido durante muchos años alejado de mi ciudad; deseoso de escapar porque sentía que se me quedaba pequeña. Ahora que he vuelto, he tenido necesariamente que redescubrir mi unión con la ciudad y construir una mucho más fuerte. Un recorrido tortuoso y complejo que me ha llevado unos tres años y medio.
Hoy puedo decir que el 7 de diciembre, en Potenza, será inaugurado un nuevo proyecto fotográfico titulado: “La Potencia de la Luz”; una colección de 24 fotografías de la ciudad que tienen como objetivo el ayudar a sus habitantes, siempre demasiado críticos hacia su hogar, a verlo con una luz diferente.  Pero también hay otros proyectos en marcha que aún no ha llegado el momento de desvelar.

“Human (P)Rights”© se inaugurará en la Sala Mac (C/ Robayna, 2. Santa Cruz de Tenerife) el próximo 14 de noviembre a las 18.00 hrs y podrá ser visitada hasta el 24 de noviembre en horario de lunes a viernes de 10:00 a 14:00 y de 17:00 a 20:00 horas

Autor: difundeculturaAdmin

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies