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“El juego del ego es aceptar lo que el otro propone aunque se renuncie a la idea propia”

Román Delgado / Santa Cruz de Tenerife
Foto:  Pablo Benedicto

Judit Mendoza vuelve al ataque, aunque quizá lo mejor sea decir que no ha abandonado la condición de estar despierta, pues sigue ahí, en el juego de la creación y con la misma intensidad de los últimos años. Hace pocos meses, ha acudido a escena para representar Oasis, Origen o Brindis, entre otras piezas coreográficas o nuevas experiencias artísticas, y ahora se atreve a dar un primer paso con el proyecto de cocreación E.G.O. (Entertainment Global Organization), del que este viernes, a partir de las 20.30 y en el Teatro Victoria Espacio Cultural (en Santa Cruz de Tenerife), se podrá disfrutar de su primera parte, un videoarte con guión de Andrés G. Novoa, con la participación de La Pecera Estudio y con la aportación musical de César Martín y Ciro Hernández (forman Socos Dúo), además de la fotografía de Pablo Benedicto.

En esa misma cita con el arte, MoBBAA ha planteado un debate entre varios invitados (con Diego Navarro y Roberto Torres, entre otros) y el público asistente, con el objeto de dar y recoger, de fusionar, concretar y llegar a ideas de consenso. De toda esta experiencia repleta de voces, palabras, conceptos, posturas y planteamientos subjetivos, se prevé alimentar la segunda parte de E.G.O., para así dar la forma definitiva, el volumen final, a la pieza coreográfica que la propia Judit Mendoza exhibirá como remate de la experiencia E.G.O. Esto será más adelante, en una segunda fase y en torno a un mes después. Con ello se cerrará esta sugerente y peculiar iniciativa nacida del arte colectivo.

¿Cómo empieza todo esto: su pasión por la danza, la evolución conceptual dentro de esta manifestación artística y la parada, ya duradera aunque quizá no definitiva, en propuestas contemporáneas que se apoyan en lo multidisciplinar, en proyectos escénicos donde no solo está el lenguaje del cuerpo en movimiento, de lo que usted siempre se encarga?

Desde los inicios de MoBBAA-Mujer en Movimiento, a finales de 2009, danza y música han ido de la mano, y el trabajo en vídeo tardó poco en llegar. Bailar siempre me ha gustado, pero mi pasión por la danza despierta tras descubrir la danza contemporánea, al tomar clases, practicar, ver muchos espectáculos y experimentar cada vez más con el cuerpo como herramienta, descubriendo a través del cuerpo. El proyecto comenzó siendo voz, danza, bajo eléctrico y contrabajo, junto al músico Juan Antonio Mora. Nuestro espectáculo era un conjunto de canciones (originales y versiones) que se hilaban para conformar un todo. Al ser cantante siempre le doy mucho peso a la música, y son contadas las ocasiones en las que subo al escenario sin la compañía del músico. Incluir vídeo en los espectáculos no tardó demasiado en llegar, a raíz de trabajar con creativos en esta disciplina como Noelia Ramón y entonces editar el vídeo Cisma, realizado para MoBBAA en 2011. La evolución no ha sido tanto de la danza hacia lo multidisciplinar, sino sobre todo en las propuestas escénicas. Lo que comenzó concibiéndose casi como un concierto hilado de temas propios y versiones fue evolucionando hacia crear piezas cortas en torno a conceptos en los que los recursos son la palabra, la voz, la música, la danza y en ocasiones también el vídeo. Empecé escribiendo letras de canciones para interpretarlas con mi cuerpo habitando el espacio escénico desde la visión de la danza contemporánea, continué escribiendo textos que se convertían en spoken-words y ahora también recibo con gusto que sean otros los que escriban. Considero una evolución el hecho de poder crecer con las aportaciones y visiones de otros, ser intérprete y dejarme dirigir, repartiendo así el peso de las decisiones y disfrutando mejor de los procesos, explorando nuevas maneras de hacer.

Mi pasión por la danza despierta tras descubrir las propuestas contemporáneas

La que ahora describo es la secuencia de espectáculos del último año y pico: Oasis, Origen y E.G.O. ¿En qué se parecen entre sí y cuál es la principal diferencia entre ellos? Los que ya han visto Oasis y Origen, ¿qué evolución más marcada van a percibir en la obra más reciente, E.G.O.?

Oasis y Origen son creaciones junto a César Martín [componente de Socos Dúo]. En Oasis, mis versos se entrecruzan con la palabra de César Martín. Origen tiene mi voz y movimiento. Ambos trabajos tienen una visión de consenso a dos. En medio de las dos oes está Brindis. Esta otra pieza es un guante a medida que crea Roberto Torres para mí, con mi voz, letras y coreografía. Considero que todas tienen en común la esencia de MoBBAA-Mujer en Movimiento. E.G.O. se concibe con el fin de crear una pieza con los mismos recursos escénicos, pero la diferencia es contar con un equipo mayor de creadores que aceptan un guión. A partir de ahí, todos desarrollan su papel. Ahora mismo presentamos un resultado audiovisual. En este trabajo propongo una idea breve como punto de partida, y luego añado coreografía e interpretación, cuando toca y sin estar tan implicada con las partes. El resultado es diferente porque estoy acostumbrada a trabajar mi parte casi junto al (y al tiempo que…) otro cuando somos menos, con lo que se retroalimenta y condiciona el resultado mucho más. La diferencia con anteriores videoartes está en dejar que muchas de las decisiones las tomen otros para solo centrarme en un papel. Como pieza de directo, creo que la evolución de E.G.O. vendrá dada por el enriquecimiento que supone para mí vivir el proceso de este modo novedoso.

En el proceso de construcción de E.G.O., ¿qué papel ha jugado el Teatro Victoria Espacio Cultural, lugar donde, por cierto, se graba la pieza definitiva cuyo resultado será exhibido como videoarte?

Hemos tenido la suerte de contar con una residencia en el Teatro Victoria Espacio Cultural, nada más arrancar 2016, tras las uvas y justo al término del Festival Canarios Dentro y Fuera, donde participé con Origen. Disponer de las instalaciones del teatro ha sido clave para desarrollar la coreografía y tener un lugar donde grabar las escenas en condiciones. Como resultado de la residencia, la presentación del videoarte en formato de proyección, seguido de coloquio, tendrá lugar en el mismo teatro, donde fue en gran parte concebido.

En esta compleja creación, en la que convergen muchas aportaciones de calidad: la escritura, la música, el vídeo y la coreografía, ¿qué ha sido lo más difícil y cómo se ha organizado el trabajo de todo el equipo para que las partes se fundieran en el mejor E.G.O.?

Las partes estuvieron bien claras desde un inicio, y se han fundido respetando los papeles de todos. Una vez entramos en el proyecto aceptando como punto de partida el guión de Novoa, la siguiente capa fue la música y, por último, llegaron la danza y la imagen. Suelo trabajar en este orden. Al tratarse de una creación en vídeo, trabajar a ciegas fue un reto para los músicos. Cuando se compone una banda sonora para una película, es al revés. En esta ocasión, se partía del guión y de la puesta en común de la idea. Yo trabajé en residencia sobre las bases musicales, desarrollando el concepto a nivel dancístico. En último lugar se hizo la grabación. A continuación, los creativos de La Pecera han tenido que echarle muchas horas de posproducción. Cada uno ha aportado su visión y su creatividad con el fin de sumar. He intervenido lo menos posible en las decisiones del equipo para limitarme a crear mi coreografía e interpretarla, además de coordinar un poco todo el proceso a nivel de producción. Lo más complicado, al margen de hacer coincidir las agendas de seis profesionales, que es un encaje de bolillos, quizá fue lograr un producto donde todos aceptamos el resultado desde el papel que nos ha tocado. Ése es para mí el juego del ego en los procesos de cocreación: aceptar lo que el otro propone aunque suponga renunciar a una idea propia y aprender durante el proceso a medir dónde está el límite, o sea, llegar al consenso. Por eso era necesario que este proyecto lo conformara un equipo grande de diferentes personalidades y criterios. Me expongo a que los demás decidan por mí y, al final, estoy muy satisfecha con el resultado. Solo hay una parte del vídeo donde defendí más mi visión: Paraíso. Desde la primera vez que leí el guión, estructurado en tres partes, Infierno, Paraíso y Purgatorio, tuve claro que esa parte era mi danza en libertad. Intenté por ello que la mirada del realizador interviniera lo menos posible y abrí el plano secuencia lo máximo. Por lo demás, considero que la pieza de directo está aún cocinándose a fuego lento. Queda mucho que discutir y consensuar desde que arranquemos el 11 de marzo. Yo pretendo llevarme todo el feedback posible, tanto del equipo como del público que nos acompañe, para dar lugar a la pieza que buscaba.

El ego daría para miles de millones de piezas, pero no quiero perpetuarme en este fin”

En las tres piezas señaladas, el músico César Martín, y otros, aparece como elemento clave. ¿Qué ofrecen sus composiciones originales al núcleo de la danza?

Sus composiciones están comprometidas con el concepto que queremos representar y eso le da sentido a cada pieza. César no compone sin involucrarse primero en la idea, sin antes reflexionar, sin primero escribir, sin charlar conmigo del asunto para tener claro lo que ambos buscamos… Nos gusta así. Tenemos eso en común, y además el mismo compromiso. Ha comprendido desde siempre la esencia de MoBBAA, antes de sumarse aportando su música, interpretación, textos e ideas. Nos entendemos y, cuando nos proponemos algo, la cosa fluye hacia delante. Su fe y su compromiso me han ayudado a confiar y seguir cuando la duda acecha. Agradezco, además de ese impulso, la confianza que me da en la escena: ni flaquea ni me transmite ningún miedo, siempre a punto. Todas esas cualidades están en su música: cabeza, sentimiento y firmeza. Embarcarme sola en un proyecto se me haría un mundo. Solo puedo tener palabras de agradecimiento para todas las personas que me han acompañado a lo largo de estos seis años.

E.G.O. (Entertainment Global Organization) es un videoarte que reflexiona sobre cómo el ego, el exceso de autoestima, afecta a los procesos artísticos o incluso puede ser el origen de todos los conflictos. ¿A qué conclusión ha llegado tras finalizar el montaje? ¿Quizá todo más tenga que ver con una broma?

Mi planteamiento, tal y como se lo propongo al guionista, es el ego como padre de todos los conflictos, y mi conclusión, al finalizar el montaje, no ha variado demasiado al respecto [sonrisas]. Sigo opinando de la misma manera, y para nada es una broma. El ego afecta negativamente a los procesos creativos, tanto si es por exceso como por defecto… ¿Dónde está el equilibrio? Sea como fuere, o donde quiera que se halle el punto intermedio, para mí lo más interesante está por llegar, las conclusiones más interesantes, quiero decir, porque esta primera entrega en forma de vídeo la considero un punto de partida. En ella no se exponen conclusiones, solo abrimos el camino. Estoy deseosa de escuchar las opiniones de todos y de recopilar el feedback para podérmelo traer a la pieza final y al directo, que es donde más disfruto, con la mirada y la respiración de un público real -y no virtual- de cerca. Además, Novoa nos dará su última palabra como guionista de esta historia en esa siguiente entrega para la escena. Él también mantiene vivo su propio proceso esperando a dar su estocada final, y yo haré una simbiosis entre lo mío y lo que me proponga. Habrá nuevas conclusiones.

Tal y como se ha concebido esta propuesta artística, el papel de La Pecera Estudio, expertos en componer imágenes, ha sido esencial. ¿Por qué contó con ellos y qué han regalado al bloque terminado? ¿Y el guionista Andrés G. Novoa?

Sin el apoyo de La Pecera coproduciendo (Zeben García y Pablo Benedicto), este trabajo hubiera sido imposible, porque, una vez más, las partes son tan importantes como el todo. Ellos son quienes transforman el guión en imágenes a partir de su visión, lo que implica, más allá de aportar los medios técnicos para la realización del vídeo, diseñar todo el imaginario virtual y aportar la mirada del realizador (decidir planos, encuadres, perspectivas, montaje…). Todo lo relacionado con la representación de la obra en imagen es de La Pecera. La fotografía que se deriva de este trabajo, de Pablo Benedicto, es otra aportación a destacar con la que me identifico. Sin duda, hay muy buen feeling entre MoBBAA y La Pecera. Sin esa premisa no se pueden hacer trabajos colaborativos, cocreativos. De hecho, todo esto parte de las ganas de hacer algo juntos por la mutua admiración que viene de seguirnos artísticamente. Coincidimos por fin en tiempo y lugar con la idea de trabajar sobre el ego, y a partir de ahí me encargué de completar el equipo con el resto de participantes. Asimismo, el papel de Andrés G. Novoa es piedra angular. Se trata de su guión, él ha sido el primero en dar forma y desarrollar la idea. Le ha dado un giro a mi planteamiento sobre el ego que me encantó desde el minuto uno y que a mí nunca se me hubiera ocurrido. Es una persona con una imaginación apabullante. Las palabras le brotan como cataratas irrefrenables, a la par que posee un entusiasmo contagioso. A veces cuesta seguirle porque vuela, pero agradezco y necesito también elementos como él en mis creaciones, con su caos y sus genialidades. Yo soy demasiado estructurada por deformación profesional. Bienvenido sea Novoa a MoBBAA. En la parte musical, además de César Martín, contamos por primera vez con la colaboración del chelista Ciro Hernández, profesional excepcional que realiza una composición original a la medida de E.G.O. Ellos juntos forman Socos Dúo, formación que lleva años enriqueciendo la música contemporánea canaria con una embaucadora propuesta, interesante y a conciencia. Son un tándem con mucho talento. Es una suerte tener cerca de mí a tremendo equipo al completo.

El videoarte E.G.O. se podrá visitar el viernes 11 de marzo en una de las salas del Teatro Victoria, en Santa Cruz y a partir de las 20.30. Sin duda, será una sensación diferente, pues lo primero que toca es ver y luego dialogar. ¿En qué consistirá la mesa redonda? ¿Con quiénes se contará en la charla?

Ardo en deseos de que toque dialogar. Realmente la propuesta del día 11 consiste en recoger el testigo planteado por este proyecto, desde solo una de las mil perspectivas de abordarlo que puede tener, y comentarlo por todos sus vértices y aristas. Para arrancar el coloquio, tendremos el privilegio de contar con la presencia de dos grandes artistas, a los que admiro personalmente: Roberto Torres, que nos dará su visión desde la perspectiva de la danza y las artes escénicas, y Diego Navarro, desde la música. El papel de las letras lo representará nuestro guionista, que también es actor, además de escritor; nadie mejor que él para dar voz a lo que se pretende contar en E.G.O. A los tres personajes de los distintos ámbitos les he pedido que reflexionen acerca de cómo gestionan el ego como creadores, tanto en los procesos como en la exposición del arte. Tras una breve -aunque no por ello menos intensa- exposición de los invitados especiales, el público tendrá la oportunidad de dialogar, preguntar, opinar, criticar… El equipo estará atento, participando en el coloquio y abierto a responder sobre lo que surja. En mi caso, será con entusiasmo y libreta en mano. Me encantará escuchar y vivir ese momento. Estoy ávida de más pensamientos… Para que no se nos desborden las intervenciones, tenemos la suerte de contar con un moderador de excepción, periodista, escritor y con experiencia dilatada en estas cuestiones, Román Delgado. Aprovecho este medio para hacer público mi agradecimiento tanto a Román Delgado como a Diego Navarro y a Roberto Torres, por aceptar generosamente mi invitación personal. Son un gran lujo para una ocasión tan modesta.

Tras la presentación del audiovisual, ¿cuándo llegará el momento de presentar la coreografía en vivo y en directo?

Aún no hay fecha cerrada para el directo de E.G.O. Me marco hacerlo un mes después. Éste es el objetivo. Considero que el proceso creativo está vivo aún, cociéndose a fuego lento. Lo que suceda el día 11 será un ingrediente más, necesario para llegar al parto final. La pieza no está cerrada porque falta ese coloquio que se me antoja, en este punto, indispensable. Con esta forma de presentar el vídeo me planteo dos objetivos. Por un lado, crear un lugar de encuentro donde personajes con experiencia y prestigio compartan sus perspectivas, y por otro lado, espero recoger todo el feedback posible para llevármelo a un directo que no está cerrado. Mis creaciones se deben al público y su opinión importa. En todas mis creaciones pretendo transmitir emociones, sensaciones, pensamientos… No son un viaje para el artista, sino para compartir. En definitiva, se trata de hacer partícipe al público y que éste se lleve algo para su casa una vez terminado el espectáculo. Esa siempre es la meta por la que trabajo, aunque no siempre la logre en ese intento. En efecto, el ego da para tanto y más. Puede dar para todas las creaciones que a uno se le puedan ocurrir. Nuestra propuesta da una visión, un enfoque de un concepto tan sumamente universal y poliédrico. También redirecciona el asunto hacia otra discusión interesante: el debate de las redes sociales y su papel a la hora de compartirlo todo esperando tener la mejor repercusión. El ego daría para miles de millones de piezas, pero me muero de aburrimiento solo al imaginar perpetuarme en este fin; es más, ni siquiera el guión lo escribo yo. Me propongo crear un lugar de encuentro de diferentes egos. Miedo me daría tener que ser yo sola la que lo plantee y lo resuelva, miedo me daría porque me perdería en mi propio ego. Cuanto menos ego más universo.

¿Qué proyectos artísticos ahora tiene en la agenda?

Además del inminente estreno de E.G.O., estoy muy involucrada con un nuevo proyecto personal que llevo años fraguando sobre la creatividad a través de las matemáticas. Se llama Hilando al infinito y es un proyecto que en esta ocasión dirijo trabajando con el grupo de 4º C de la ESO en el IES La Laboral de La Laguna. Antes de presentarlo, ya me ha dado mucho más de lo que esperaba: plena de felicidad… Cada día que trabajo con este grupo tengo que contener la emoción por algo. El camino está siendo tan hermoso que, sea cual sea el resultado, estoy convencida de que ha merecido mucho la pena. En este concepto del infinito, vivo, atrapada, y no me importaría nada seguir así hasta la eternidad.

¿Cree que las cosas están cambiando algo y ya es más fácil salir adelante con proyectos artísticos de calidad en las Islas? ¿Qué empujones faltan, desde todos los ámbitos?

La comunidad de bailarines, atendiendo a la convocatoria de la asociación de danza PiedeBase, nos reunimos a finales del año pasado para poner en común nuestras propuestas en el Circuito Insular de Teatro y Danza, a petición del Cabildo de Tenerife. Conozco mucha gente con ideas y ganas de trabajar por el bien de las artes escénicas a escala insular… Sin embargo, las respuestas y los cambios son muy lentos. Tal y como yo me planteo mi trabajo, la verdad es que no espero por empujones o impulsos exógenos. Sin un soporte económico inicial, claro que no es fácil: es arriesgar y perder tiempo y dinero para ganar otras cosas. A pesar de ello, intento avanzar al ritmo y con los medios que puedo; por eso, casi siempre se trata de colaboraciones… Da lástima que los esfuerzos no se vean compensados económicamente. Desde luego que serían bienvenidos los apoyos. Cuanto más apoyos institucionales y privados, mucho mejor… Si son complicados y escasos los impulsos públicos, no me quiero imaginar los privados… ¿Hay algún empresario en Canarias interesado en apostar por este tipo de propuestas como parte de su responsabilidad social corporativa?, ¿de apostar por la cultura de nuestras islas en un archipiélago plagado de tanta gente con talento y ganas de expresarse?, ¿tienen las empresas de Canarias cultura de mecenazgo?… Me encantaría poder pensar que sí… Si me equivoco, no duden en llamar. El colectivo de artistas tiene mucho que aportar a la sociedad: principios, valores, amplitud de miras, pensamiento crítico, confianza, felicidad… Son objetivos subjetivamente cuantificables, pero sin ellos estamos perdidos. Falta que seamos conscientes en lo social, que se nos eduque para saber dar al arte el papel que realmente juega. Desde ciertos ámbitos, éste se subestima como un mero divertimento efímero y/o prescindible… Falta educación desde la base de nuestra sociedad para que en última instancia el arte se manifieste en los presupuestos. Las variables cualitativas son tan importantes como las cuantitativas; considerarlas y cambiar los parámetros, eso hace falta… Tarda demasiado en llegar el cambio, a pesar de las intenciones.

Resumen de actividad en la danza

Nombre y apellidos: Judit Mendoza Aguilar

Lugar de nacimiento y residencia: Santa Cruz de Tenerife

Edad: 38

Año de inicio en la danza: 2003

Centros de formación: Estudio de Danza Carmen Blanco y Teatro Victoria

Principales maestros: formación intensiva en danza contemporánea, clásica y expresión corporal con Carmen Blanco, María Toledo, Élida Dorta, Teresa Lorenzo, Roberto Torres, Laura Marrero, Paloma Hurtado, Patricia Monroy y Sebastián González. Cursos y talleres recientes con Carmen Werner, Carmelo Salazar, Daniel Abreu, Colectivo Lamajara Danza, Bárbara Sánchez y Alonso Alarcón.

Proyectos más destacados: videoarte: Prayer (Brisbane Emerging Art Festival, Australia, 2012) y En el oasis (Óxido Fest Madrid, 2014), y piezas: Brindis (Festival de Danza Danzatac, 2014), Oasis (TEA-Tenerife Espacio de las Artes, 2014) y Origen (Festival Cuerpo y Poder, Madrid 2015).

Autor: difundeculturaAdmin

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