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A un amor platónico (y a todos los que alguna vez amaron sin ser correspondidos)

Verónica Villa, Roma

Hoy me siento obligada a escribirle estas líneas,

ya que usted es culpable de mi último tormento

y no veo a quién más podría yo acudir

en estas circunstancias.

Le describo el problema

y así podrá decirme qué solución aporta.

El drama es cómo sigue:

Últimamente el soñar con usted

se ha vuelto una costumbre.

Y le trato de usted

por edad,

por respeto,

por posición social

y porque no hemos sido presentados.

Aunque en mis sueños hay más confianza.

En mis sueños usted eres tú.

Y más que tú eres un gran AMANTE.

En mis sueños hablamos y hablamos

y hablamos …

Me dices tantas cosas …

Me dices: “Nena, todo es posible menos tú

Y a veces te creo, pero otras …

Te comería el corazón.

A pesar de que en el fondo me gusta que me des bambú.

En estos días sólo pienso en ti, pero al despertar nunca pasa nada, así que consumiría mi vida en tus brazos, Morfeo.

Entre nosotros existe un muro infranqueable, y siento que aunque lo intente me iré con las manos vacías.

Me pregunto cuán difícil debe ser sentirse bajo el signo de Caín y sin saber si tus compañeros de viaje se han sentado a tu lado por la belleza, por aquello que realmente eres o por lo que representas. Hay quien dice que los chicos no lloran, pero a ti te he visto llorar.

Me muero por decirte que conmigo lo que hay es lo que ves y que si tú no vuelves

No sé … Imagínate que te quiero aún sin conocerte.

Pero sé que te conozco …

Vivo en un laberinto. En fin, causas y azares es lo que nos espera. Yo estaré aquí. Pisando hojas secas por aquel sendero que tantas veces recorrí contigo. Mi cabeza en tu hombro; tu mano en mi cintura. Yo tan alterada y tú tan sereno. Más sé que es tan sólo apariencia.

Si te cuentan que caí, ¿vendrás a recogerme? Si lo hicieras quizá no te diría nada particular. Puede que un simple: “Olvídame tú, que yo no puedo” fuese suficiente.

Te irías y únicamente arrancaría mi tristeza el ilusionista, mas no puedo vivir de ilusiones.

Tan sólo soy una tonta idealista. “Down with love”. Tal vez me dirías: “Ya habrá otro” ¿Y crees que eso me consolaría? Yo no soy así ¿Y cómo vas a saberlo si no me conoces? No puedo pedirte más.

Pero entonces vuelvo a dormir y te oigo susurrarme: “Morena mía …”

Soy débil. Yo quiero quererte y no puedo. Es como cuando decías “Quise ser Gulliver y nunca fui Gulliver”. Quise llegar muy alto y no paso de 167 cm. Hasta ahí.

Te pido mil disculpas, pero soy muy cabezota. Yo lo que quiero es hartarme de mirarte. Me gusta lo bueno y parece que lo bueno es pecado. Me entristece el saber que el oscuro objeto de mi deseo está a miles de kilómetros de aquí.

Mi reloj particular no para de hacer “tic, tac, tic, tac …” y siento que la bomba interior que me acompaña está a punto de estallar. Y no hay remedio. “tic, tac, tic, tac …”

Voy a acabar pensando que no hay un corazón que valga la pena, aunque algo me dice que el tuyo sí. ¿Sabes qué creo? (Esto es obviamente retórico) Creo que la noche que yo quiero la pasaba yo en tus ojos; tus ojos que son mi luna; un espejo redondo en que mirarme eternamente.

Al principio me gustaba que no quisieran mirarme. Ahora ya no tanto. Pienso que ya no hay remedio; que te amaré mientras respire.

¡Hey, bandido! Este mundo va. Y tú lo sabes mejor que nadie. Seamos justos; digámonos que sí. Nos basta un solo sí

Que nos lleve el amor por donde quiera. Él sabrá dónde ir.

La mer …” Un excelente lugar para perdernos y amarnos … gota a gota

Mi amado partisano, ¿qué va a ser de mí?

Miénteme y di que no estoy loca.

¡No más canciones! No más cantos de sirena; que hoy tú ya no eres tal. Ni yo tampoco soy el hijo del Capitán Trueno, aunque también nací un poco poeta.

Caro amore” que me has abatido en los últimos tiempos como abaten las olas más fuertes.

Ya sabes cuánto me cuesta despertar y tener que volver a tratarle de usted.

¿Y pensó que no era para tanto?

¿Qué puede decirme ahora?

¡Ayúdeme a encontrar una respuesta!

¡No puede quedarse impasible!

Aunque voluntariamente (o quizá no tanto …) es parte del problema.

Algo habrá que hacer, digo yo.

Con el fin de resolver este asunto de la manera más satisfactoria, me pongo a su entera disposición (siempre) y me despido (nunca del todo).

Un sincero abrazo (sabe que lo es).

V. V. B.

difundeculturaAdmin

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